El tenor Ramón Vargas regresará a Monterrey como protagonista de una producción operística después de 44 años. El cantante interpretará a Florestan en Fidelio, la única ópera escrita por Ludwig van Beethoven.
La presentación se realizará este sábado y contará con la participación de la soprano Dhyana Arom. También tendrá la dirección concertadora de Guido María Guida y la co-dirección artística de José Wolffer y Ricardo Marcos.
Ramón Vargas vuelve a Monterrey con Fidelio
El regreso de Ramón Vargas marca un momento especial para la escena cultural local. Su debut protagónico en Monterrey ocurrió en 1982, durante la apertura del Auditorio San Pedro con la ópera El Boticario, de Haydn.
Ahora, el tenor asume por primera vez el papel de Florestan. Además, lo hace en una obra que considera vigente por sus temas de justicia, amor, venganza y libertad.
Florestan representa un reto vocal para el tenor
Vargas explicó que el rol de Florestan suele asociarse con voces dramáticas. Sin embargo, también destacó que la tesitura del personaje exige técnica, estilo y honestidad vocal.
El tenor reconoció que este papel representa un reto importante. Aun así, aseguró que se siente contento de asumirlo en esta etapa de su carrera.
El tenor defiende la ópera como arte vigente
Ramón Vargas también habló sobre el presente de la ópera. Señaló que, cuando una producción está bien hecha, el público sí responde.
Además, afirmó que la experiencia en vivo no puede compararse con una transmisión en pantalla. Para el cantante, la ópera debe emocionar, pero también provocar reflexión.
Pide formar nuevos públicos para la ópera
El tenor consideró necesario acercar la ópera a las nuevas generaciones. Por ello, pidió impulsar políticas públicas que incluyan el arte lírico y ayuden a formar audiencias desde la niñez.
Vargas afirmó que la ópera reúne música, teatro, vestuario, escenografía, coro, orquesta y actuación. Por eso, la describió como una de las expresiones más completas del humanismo.



